Hoy en día, ha habido un considerable incremento de delitos cometidos con el uso de la escapolamina o también conocida como burundanga. Se trata de una droga altamente tóxica y que provoca un automatismo en el cerebro de la víctima causando un estado de sumisión ante cualquier orden y la anulación de la voluntad.

No obstante, al ser un principio activo de varios medicamentos, no llega a estar considerada como una droga que causa grave daño a la salud, por lo que en los casos en los que se ha detenido a alguien en posesión de dicha sustancia para su comercialización, se ha venido calificando jurídicamente como un hecho constitutivo de delito por la mera comercialización de medicamento sin autorización exigida. Por ley previsto en el artículo 361 del Código Penal, y no propiamente como  un delito de tráfico de drogas, atenuando en ese caso la pena.

La posesión de burundanga esta considerado como trafico de medicamentos, sin tener en cuenta que su finalidad, casi siempre, es la de usar sus propiedades para cometer uno o varios delitos.

Sin embargo, la burundanga ha creado una auténtica y justificada alarma social por el uso criminal que se está haciendo de la misma no ya sólo en delitos con un componente sexual sino, que se está extendiendo su uso a todo tipo de delitos patrimoniales, ya sean robos de casas o incluso obligando al titular de tarjetas bancarias a realizar retiradas en efectivo de cajeros o pagos a través terminales a lo que se accede sin oponer ningún tipo de resistencia, una vez la víctima ha consumido vía oral la burundanga (bebida, comida e incluso vía inhalatoria).

En este tipo de delitos lo sorprendente es que aparentemente no media violencia física alguna, aunque sí una evidente violencia psíquica con la dificultad probatoria que ello conlleva.

En muchos de estos casos, la víctima del delito topará con la referida dificultad probatoria derivada de la amnesia que se sufre, así como de cierta incomprensión tanto de la policía, como de los propios jueces que dudan en ocasiones de la credibilidad de este tipo de denuncias, por lo que en este tipo de procedimientos, es fundamental contar con los servicios de un abogado experto.

Asimismo,  a día de hoy, cada vez más, los Centros Médicos  y Servicios de Urgencia están preparados para la detección de los pacientes sometidos a la sumisión química, a los que de forma inmediata a los hechos de los que han sido víctimas, son sometidos a la obtención de muestras de sangre, orina, cabello, e incluso otros indicios no orgánicos como vasos, bebidas, etc, o cualquier otro indicio que pudiera contener la burundanga, todo ello con la finalidad de obtener la mayor cantidad de material probatorio que junto con la correspondiente denuncia acreditará a través del correspondiente procedimiento judicial,  los hechos criminales y la condena de los culpables.



Sobre el autor:

Abogado Penal en Barcelona

Narcís Trenado

DiG Abogados

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