Cómo constituir una sociedad patrimonial

Las sociedades patrimoniales

En el complejo mundo de las inversiones y la gestión de patrimonios, la creación de una sociedad patrimonial se erige como una estrategia para aquellos que buscan optimizar la administración de sus activos y asegurar una transmisión eficiente a futuras generaciones. En este artículo, expondremos qué es una sociedad patrimonial, cómo constituirla y qué beneficios e inconvenientes conlleva. Para inversores, emprendedores y familias que miran hacia el futuro, esta guía esencial promete claridad en un proceso que, bien ejecutado, lleva a una gestión patrimonial eficiente.

 

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¿Qué es una sociedad patrimonial?

Las sociedades patrimoniales se han consolidado como un vehículo idóneo para la gestión y protección de bienes. Pero, ¿qué las hace tan especiales y por qué son una opción preferente para muchos inversores y familias?

Definición

Una sociedad patrimonial es una entidad creada con el principal objetivo de administrar un patrimonio, normalmente formado por valores o bienes inmuebles. Su naturaleza permite separar el patrimonio personal de los socios del patrimonio empresarial, lo cual ofrece una capa de protección adicional contra riesgos y responsabilidades. Estas sociedades, que pueden adoptar diversas formas jurídicas, son especialmente atractivas por sus posibilidades en planificación fiscal y sucesoria.

Su definición se encuentra en el apartado segundo del artículo 5 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, en el que se establece que “Se entenderá por entidad patrimonial y que, por tanto, no realiza una actividad económica, aquella en la que más de la mitad de su activo esté constituido por valores o no esté afecto (…) a una actividad económica”.

Según el mismo precepto, no se computarán como valores:

  • Los que se poseen para cumplir obligaciones legales y reglamentarias.
  • Aquellos que incorporan derechos de crédito nacidos de relaciones contractuales establecidas a consecuencia del desarrollo de actividades económicas.
  • Los que poseen sociedades de valores como consecuencia del ejercicio de la actividad que constituye su objeto.
  • Lo que otorguen al menos el 5% del capital de una entidad y se posean durante un año como mínimo, para dirigir y gestionar la participación, siempre que no se disponga de la correspondiente organización de medios materiales y personales, y la entidad participada no esté comprendida en este propio apartado de la Ley. Dicha condición se determina teniendo en cuenta a todas las sociedades que formen parte de un grupo de sociedades, según los criterios establecidos en el artículo 42 del Código de Comercio, independientemente de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas

Es importante matizar que no se considera actividad económica la creación de una sociedad para arrendar inmuebles si no se cuenta con un trabajador con su correspondiente contrato laboral a jornada completa que se encargue de su gestión.

Diferenciación con otras figuras societarias

A diferencia de las sociedades comerciales, cuyo fin es ejercer una actividad empresarial, las sociedades patrimoniales se enfocan en la tenencia y gestión de activos. Esto no excluye que puedan desarrollar actividades comerciales, pero estas no constituyen su objetivo primordial.

 

 

Tipos de Sociedades Patrimoniales

Los dos tipos más comunes de sociedades patrimoniales son:

  • Sociedad patrimonial de tenencia de inmuebles: Se da cuando la entidad posee una serie de inmuebles que no están destinados a su explotación. Dichos inmuebles pueden ser alquilados, siempre y cuando no se disponga de empleados contratados a jornada completa para su gestión.
  • Sociedad patrimonial de tenencia de valores: En este caso, la sociedad mantiene una cartera de valores, pero dejará de clasificarse como patrimonial si utiliza estos valores para la gestión de empresas en las que tiene participación.
  • Sociedad patrimonial de alquiler de inmuebles: Se refiere a aquellos casos en que se tienen inmuebles arrendados, pero sin contar con una persona contratada a jornada completa para gestionarlos.

 

¿Cómo se constituye una sociedad patrimonial?

Como hemos visto anteriormente, la naturaleza de una sociedad patrimonial depende de la composición de su activo, de modo que inicialmente se puede constituir una sociedad civil o mercantil, y dicha tendrá la consideración de patrimonial cuando se limite a administrar bienes o derechos sin llevar a cabo una actividad económica.

Beneficios de constituir una Sociedad Patrimonial

La creación de una sociedad patrimonial es una decisión estratégica que conlleva una serie de ventajas principalmente fiscales.

  • Protección de patrimonio: Una de las premisas fundamentales al constituir una sociedad patrimonial es la segregación del patrimonio personal del empresarial. Esta separación actúa como un escudo, protegiendo los activos personales de los socios ante posibles reclamaciones o deudas generadas en el ámbito de la actividad empresarial. Así, se minimiza el riesgo y se preserva la estabilidad económica del individuo o la familia.
  • Planificación fiscal: Las sociedades patrimoniales abren el campo a opciones de planificación fiscal que pueden resultar en una carga tributaria optimizada. En este sentido, y dado que tributan por el Impuesto sobre Sociedades al tipo fijo del 25%, resulta más eficiente en términos fiscales que aplicar el gravamen del IRPF, que puede llegar a alcanzar hasta un 48%. Además, los gastos de mantenimiento (siempre que el bien genere rendimientos) serán deducibles en el Impuesto de Sociedades.
  • Flexibilidad y control en la gestión: Otro punto a favor de estas sociedades es la gran flexibilidad y control que ofrecen en la gestión de los bienes. Al actuar como una entidad independiente, se pueden establecer políticas de inversión y administración adaptadas a los intereses de los socios, permitiendo una gestión más ágil y personalizada.
  • Sucesión y continuidad: Desde la perspectiva de la sucesión, las sociedades patrimoniales facilitan la transferencia ordenada y eficiente del patrimonio a las siguientes generaciones.
  • Acceso a financiación: Las sociedades patrimoniales pueden ofrecer mayor credibilidad y solidez frente a entidades financieras, abriendo la puerta a opciones de financiamiento que, de otra manera, podrían ser más complejas o desventajosas. Esto se traduce en una mejor posición para negociar créditos y préstamos, vital para la expansión y el crecimiento del patrimonio.

 

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Inconvenientes de la sociedad patrimonial

A pesar de los beneficios que pueden suponer, es importante señalar que esta tipología de sociedad también presenta ciertas desventajas:

  • Dado que no se dedican a actividades mercantiles, no les resultan de aplicación las bonificaciones aplicables a las empresas convencionales.
  • Tampoco les resultan de aplicación las reducciones fiscales disponibles para los particulares en relación con los ingresos netos derivados del alquiler de viviendas.
  • La creación de una sociedad patrimonial conlleva costos y su gestión es más compleja en términos contables y legales.
  • Las sociedades patrimoniales se encuentran ante un escrutinio minucioso por parte de las autoridades fiscales, ya que se busca prevenir el uso de estas entidades para evadir impuestos.

 

Constituir una sociedad patrimonial implica un proceso complejo que es fundamental para la correcta gestión y protección de un patrimonio. Se recomienda el asesoramiento de expertos en derecho fiscal y mercantil para garantizar que todos los pasos se realicen de acuerdo con la normativa vigente y de la manera más beneficiosa para los intereses del patrimonio.

 

 

Consejos y mejores prácticas

  • Claridad en los objetivos:Definir con claridad los objetivos de la sociedad patrimonial ayudará a tomar decisiones coherentes con el propósito de la misma.
  • Evaluación de activos:Realizar una evaluación precisa de los activos a aportar es fundamental para establecer una base sólida para la sociedad.
  • Estructura legal adecuada:Elegir la estructura legal más adecuada para la sociedad es crucial. Esto puede depender del tamaño del patrimonio, los objetivos a largo plazo y las necesidades de gestión.
  • Asesoría legal y fiscal:Consultar con expertos en derecho fiscal y mercantil es esencial para garantizar que la constitución y la gestión de la sociedad cumplan con todas las regulaciones y optimicen los beneficios fiscales.

Conclusión

Constituir una sociedad patrimonial es una decisión estratégica que puede ofrecer numerosos beneficios, desde la protección del patrimonio hasta ventajas fiscales. Sin embargo, requiere de una planificación cuidadosa, un conocimiento profundo de las leyes fiscales y mercantiles, y una gestión continua y meticulosa.

 

Recordamos la importancia de buscar asesoramiento legal y fiscal especializado para abordar este proceso con la mayor seguridad y eficiencia posible. Con la preparación adecuada y la guía de expertos, constituir una sociedad patrimonial puede ser un paso transformador hacia la gestión eficiente y la preservación de su legado patrimonial.

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