En una operación inmobiliaria el riesgo regulatorio decide la viabilidad económica del proyecto: la clasificación del suelo, las cargas de urbanización, los plazos del planeamiento o una licencia condicionada pueden alterar por completo el resultado. En DiG Abogados abordamos el urbanismo desde esa perspectiva, con un análisis previo de viabilidad y con la defensa posterior del proyecto ante la Administración. Además, trabajamos de forma coordinada con las áreas inmobiliaria y fiscal, porque la estructura de la operación y su tratamiento tributario van unidos.

Trabajamos, sobre todo, con promotores, inversores y empresas patrimoniales. El procedimiento administrativo aplicable se rige por la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común.
El momento óptimo es antes de firmar. Aunque suele recurrirse al abogado cuando la licencia ya se ha denegado, el margen real de actuación está en la fase previa, cuando todavía puede negociarse el precio, condicionarse la compra o replantearse el uso.
Por ello recomendamos incorporar el análisis de urbanismo a la due diligence y no después. Sin embargo, si el problema ya ha surgido, revisamos el expediente y las vías de impugnación disponibles.
Somos un despacho multidisciplinar con más de cincuenta años de trayectoria. El área de Derecho Administrativo trabaja junto con las áreas inmobiliaria, fiscal y mercantil, de modo que la operación se analiza en su conjunto: régimen del suelo, estructura societaria, financiación y tributación.
Asimismo, colaboramos con arquitectos y con técnicos de valoración cuando el asunto lo requiere.
El área está dirigida por Tomás Paricio, socio responsable de Derecho Administrativo, junto con Marcos Jiménez de Parga. De este modo la misma persona que valora la operación es la que la defiende después ante la Administración.
Indíquenos la ubicación de la finca, el uso previsto y en qué punto se encuentra la tramitación. De este modo podremos decirle qué régimen resulta aplicable y qué riesgos conviene cerrar antes de avanzar.
Le responderemos con una valoración inicial y, cuando sea posible, con un presupuesto cerrado.