Todos los despachos de Abogados tenemos el mismo objetivo:

 

Si hay un común denominador en todos los despachos de Abogados y asesores, es su objetivo: Recibir una compensación económica, tras poner a disposición del cliente: su tiempo y sobretodo, sus conocimientos y experiencia, para resolver de la forma más breve y favorable posible, una situación crítica, previamente planteada y posiblemente conocida.

La diferencia suelen ser las formas de captación, pero el resultado es el mismo. En función del desenlace versus el coste, el cliente decidirá si ha sido un buen servicio y el profesional se sentara cómodamente a esperar que su cliente satisfecho, les recomiende a dos o tres personas, cuando surja la necesidad.

Si lo analizamos fríamente, no difiere en absoluto del ‘modelo de captación’ de una peluquería.

 

Los antiguos despachos de Abogados ya es un modelo obsoleto:

 

Este modelo antiguo debería cambiar para que los despachos de Abogados, adopten y desarrollen una mentalidad más cercana a una empresa de servicios, implantando sus métodos de captación, desarrollando una búsqueda (o atracción) permanente de nuevos clientes, especializando sus servicios, concentrando todos los recursos disponibles en vender y facturar….etc.

“Los despachos profesionales deberían empezar a trabajar como autenticas empresas de servicios y dejar atrás viejos estigmas del pasado heredados de la era pre-internet”.

Todo ello, sin perder de vista, ni las formas, ni el resultado en que se presta el servicio, que deberían rozar la excelencia para que sean recomendables y la rueda del negocio nunca pare de girar.

Los despachos de Abogados obligados a detectar nuevas necesidades:

 

Además, los despachos de Abogados deberían buscar necesidades en todos los ámbitos y comprender que han cambiado las formas de captación porque, aunque insistan, en la mayoría de casos de ventas de servicios está demostrado que la ‘puerta fría’ ya no funciona.

Y mucho menos las tácticas reactivas propias del gremio de sentarse y esperar, ‘a que crezca el pelo’, porque actualmente solo hay una opción, para todos: meterse en el agua en busca de olas, navegar con los mejores medios para llegar lo más alto en el mar de Google y permanecer el máximo tiempo en la cresta.


Sobre el autor:

Responsable de Marketing en Barcelona

 

Daniel Serrano

DiG Abogados

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