Tanto en la compra de Compañías por parte de terceros, como en las inversiones significativas que los Inversores pretendan realizar en negocios no controlados directamente por los mismos, una de las cuestiones que resulta mas trascendente para el futuro éxito o fracaso de la operación es llevar a cabo una adecuada Due Diligence legal o revisión legal del objeto de la compra.

Tras el inicial proceso de búsqueda o selección de las posibles oportunidades de inversión y elección de inversión más óptima, resulta conveniente que el inversor no actue de forma impulsiva o por mera confianza en la parte vendedora, sino que confie a unos terceros ajenos a la negociación la realización de un examen de la situación de la Compañía objeto de la compra o inversión.

Dicha Due Diligence o revisión legal de la compañía deberá permitir inicialmente comprobar que la situación de la misma expuesta por los Vendedores se corresponde con la realmente existente, permitiendo al inversor tener una foto de la Compañía objeto de su inversión, situación de la cuenta de explotación y balance de la misma, pasivo laboral o cumplimentación de las obligaciones fiscales o laborales, entre otras.

El alcance de la Due Diligence será determinado normalmente por el importe de la inversión a realizar, así como por las posibles garantías que pueda llegar a otorgar la parte vendedora y solvencia de la misma. En cualquier caso, realizar una revisión de la situación de la compañía y cuantificar los posibles riesgos y contingencias de la compañía objeto de la inversión parece más que necesario para evitar posteriores sorpresas.

La Due Diligence debería abarcar, cuando menos, los ámbitos legales, laborales y fiscales de la compañía objeto de compra, pudiendo asimismo extenderse a otros como sería el ámbito financiero.

Será importante determinar la posible duración máxima de la Due Diligence, así como la forma y lugar de llevar a cabo la misma y las personas encargadas de su ejecución.

El resultado de la Due Diligence permitirá al inversor delimitar los términos de la operación y posibles riesgos, contingencias o incertidumbres de la inversión, garantías a solicitar a la parte vendedora o socios de la compañía objeto de la inversión, así como la planificación fiscal más óptima de la operación de inversión a realizar.


Sobre el autor:

Marcos Jimenez socio de dig advocats

Marcos Jiménez de Parga

DiG Abogados

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