En DiG Abogados somos conscientes de la importancia de contar con talento en nuestros equipos, por ello hoy entrevistamos a una prometedora Abogada laboral, Paula Puigmal, para conocer de primera mano su visión del sector jurídico y laboral.

El futuro del derecho pasa por fomentar la innovación y aprovechar la visión y talento de los nuevos Abogados junior una generación que ha entrado con fuerza en los bufetes de Abogados y que se caracteriza por su formación, visión global, autonomía, creatividad y conocimientos tecnológicos.

Sus aspiraciones principales a la hora de escoger un bufete van más allá de las ganancias. Los abogados más jóvenes dan mucha importancia al factor humano a la hora de escoger un despacho, prefieren apostar por la conciliación familiar y flexibilidad en el trabajo. En definitiva, buscan crecer como profesionales del derecho y como personas.

¿Cómo empezó su andadura como Abogada laboral?

Como muchos jóvenes, me gustaban las humanidades pero no tenía vocación propiamente dicha ni tampoco había otros abogados en mí familia. Sin embargo, conforme fui descubriendo la profesión me fue apasionando todo lo que era exposición y defensa jurídica.  Mientras realizaba el master de acceso a la abogacía me contactaron a través de Linkedin para proponerme prácticas en DiG Abogados en el departamento de laboral y no me lo pensé.

¿Qué valor añadido crees que aportan los Abogados junior a un bufete y como es la relación entre Abogados senior y junior?

Creo que el despacho apuesta fuertemente por nuestra formación y nuestro crecimiento profesional. Cada vez se está apostando más por un modelo menos jerárquico y más orgánico, y precisamente en DIG tenemos la oportunidad de participar e implicarnos en cualquier tema (sea de la magnitud que sea) con la seguridad de que estamos acompañados en todo momento, y siempre que lo necesitemos, por los abogados de mayor experiencia.

¿Qué necesidades de formación crees indispensables para una Abogada laboral hoy en día?

Creo que hoy en día la especialización está muy demandada en cualquier sector; y no solo en los procesos de selección de los despachos a la hora de incorporar abogados a su firma, sino que también por parte de los clientes a la hora de decantarse por un u otro abogado.

El Derecho es muy amplio y complejo, por eso entiendo que es fundamental la concreta especialización en alguna de sus vertientes. En lo que refiere al Derecho Laboral, en las Facultades de Derecho no suele ser la rama a la que se destinan más horas, por lo que, para los que tenemos claro que nos queremos dedicar a ello, se nos hace casi imprescindible tener que realizar una especialización posteriormente, ya sea enfocando en este sentido el Máster de Abogacía o incluso realizando otro máster o posgrado más concreto.

¿Qué parte es la que más le gusta del trabajo de una Abogada laboral?

Tanto la parte de documentación como de atención al cliente. Muchas veces te entra un caso del que no hay antecedentes previos y requiere de investigación y consulta. Toda esa etapa de estudio resulta dura pero muy interesante.

También me gusta cuando ves que el cliente llega con un problema y ves que le puedes dar una solución, la tranquilidad con la que se queda el cliente y la satisfacción de poderlo ayudar.

¿Cómo afrontó su primer juicio?

Como era de esperar, con nervios (risas). La clave es la preparación previa. En este caso, éramos los demandados y la contestación tenía que ser oral por lo que tienes que saber hablar en público y siempre impone.  Por suerte, en el máster sobre todo, te preparan para este tipo de intervenciones.

¿Qué cambio sustancial introduciría en un despacho para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI?

El uso de internet y las facilidades que brinda ya ha supuesto un cambio sustancial en los despachos de abogados y, de hecho, creo que nuestra generación ha contribuido en gran medida al reciclaje de las rutinas y a la automatización de procesos. Creo que es importante una red de contactos tanto profesional como con clientes y la transformación digital ha permitido una comunicación y gestión mucho más fluida en nuestra profesión, además de permitir mayor conciliación laboral.  También somos una generación preocupada por la sostenibilidad y la digitalización de documentos ha permitido poder prescindir de mucho papel.

En caso de tener que escoger entre varios bufetes, ¿qué aspecto le impulsaría a decantarse por uno u otro? Dicho de otra forma, qué diferencia a DiG Abogados, del resto.

Bajo mi punto de vista, la empatía que tenemos con los clientes nos permite detectar de manera más concreta sus necesidades reales. Y esto es algo fundamental ya que, dos personas pueden encontrarse en la misma situación o muy parecida, y pueden no querer lo mismo.

En DiG Abogados buscamos personalizar al máximo nuestro servicio y entablar un trato cercano con nuestros clientes, más allá de la relación meramente profesional; queremos que nuestros clientes confíen al 100% en nosotros, ya que seremos quienes los asesoraremos y a quienes representaremos en la defensa de sus propios derechos, por lo que es necesaria una absoluta confianza.


Sobre el autor:

Azahara Carretero

DiG Abogados

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